No es la fecha adecuada, porque creo que los quintos se suelen celebrar a los 18, pero como lo importante aquí era pasarlo bien, no hubo problemas para congregarnos unos cuantos y celebrar nuestros 23.
Ahora deberé callarme y decirle a todo el mundo lo bonito que es su iPhone, y parecer maravillado por las cosas que hace. Por favor, maravillémonos cuando toca, no ahora.