Ayer estuve en Madrid para hacer un [...] en las instalaciones que la productora [...] tiene allí. En aquel lugar nos juntamos unos cuantos videobloggers. Vi a conocidos y desconocidos, aunque absolutamente nadie me saludó. Lo cierto es que, personalmente, no tuve una buena impresión ni de [...] ni de los videobloggers allí congregados. La mayoría permanecieron en un grupo cerrado y escandaloso sin dirigirme ni una sola palabra, y eso me dejó perplejo, porque yo fui de los últimos en llegar y no estaba integrado.
Menos mal que fui con mi hermana y pude hablar con alguien mientras esperaba para el [...]. Aunque no todo fue tan mal, conocí a Shawn, un vlogger estadounidense bastante simpático que estudia filología hispánica.