Esta es una de esas canciones que, realmente no es que no te gusten, pero cuyo videoclip no puedes olvidar. De Stephen Malkmus no se prácticamente nada, sus mp3 son extremadamente difíciles de encontrar para mi (en serio) y solo conozco una canción. Pero lo que si sé de él (más o menos) es que tiene un videoclip hecho en photomotion que te quita el hipo, te hace sonreir y, al menos en mi caso, plantearte cómo leches lo han hecho tan rematadamente bien.